La película está dirigida por Celine Sciamma, una directora francesa que tomó al mundo por sorpresa con esta propuesta. Aquí aprovecha muy bien todos los elementos para mostrarnos tanto el mundo de la pintura como el tiempo en el que se sitúa el filme, mostrando las acciones mundanas en las que se involucran las protagonistas, los hermosos paisajes y hermosos vestidos que portan.
Es una historia agridulce, los personajes son introducidos y desarrollados de una forma bastante natural, donde las partes que podría destacar son los pequeños acercamientos entre los personajes, forjando tanto una amistad como un amor sincero.
Me parece que es una película que puede hablar mucho por el mundo de la época, desde una perspectiva donde era menos tabú hablar sobre abortar bebes que de mujeres teniendo relaciones intimas y bellas. La música también es un aspecto importante en la película, pues la mayoría de las escenas solo se muestran sonidos naturales salvo por un par de excepciones, lo que ayuda a sumergirse en la atmósfera y apreciar las interacciones de los personajes de manera más natural.Esta es una de las películas que más me han conmovido durante una proyección, es una historia de amor con la que es fácil conectar y la falsa esperanza de ver a estos personajes juntos una última vez es lo que juega con los nudos de la garganta en este drama tan memorable.













